ojo que huye
no alcanzan
los silencios de nadie
equilibrio
espinas
anoche la noche
ojo que huye
Es alguien que sabe que no puede y se asombra de saberlo. En ella se incluía la caligrafía inexacta de la locura desesperada.
Pronto el tiempo se detuvo. Fotográfico.
En seco.
Se detuvo.
STOP! Dijo un ojo.
ya no más que quietud.
Algo parecido a la paz.
En estas tierras donde nada crece y todo se transforma, las aceitunas crecían en olivos de victoria enredados. Nadie podía verlos.
El desierto se abría ante los caminantes que se acumulaban ocupando el mismo espacio donde el tiempo se detuvo.
/el otro ojo, despavorido, huyó/
GB. 2012
no alcanzan
Suponía el aire que cruzaría por mi pecho desapercibido y limpio.
Encontró desojados mis pulmones de tanto respirarte.
Se sintió celoso de tu aroma… aroma a jazmín sin cortar.
Y tu garganta jadeante de deseo
/una y otra vez sentida/
Y el sonido se opuso a ingresar a mis oídos invadidos por tu voz, y como ajeno se fue alejando, dejándome contigo
/tu voz y yo/
Y la poesía
Eterna compañera…
Me abandona,
deja mi mente en blanco para que afloren las palabras con que deseo amarte
Y aquí me encuentro, desordenando la métrica, a solas contigo.
Y las palabras no alcanzan.
GB. 2004
los silencios de nadie
Cortaban delicadas flores
que manaban del manantial
de sus muñecas rotas.
Embebían sus pétalos de rojos sabores,
de carmines carnosos,
de violetas con olor a mentira.
Con las puntas de sus dedos,
rozaban apenas las espinas de su tallo
y entre sus dientes
asomaban restos de la bacanal de sangre reciente.
ellos
Despojaban lentamente y con furia, la carne de las flores cortadas,
ellos
succionaban desesperados pero con pausa los silencios de nadie,
ellos
están allí…buscándome los ojos.
GB. 2005
equilibrio
Había una diferencia entre caminar y avanzar. Sobre la soga tensa que soportaba nuestro paso
Así nos movíamos utilizando técnicas diversas para no caer.
Yo no sé del equilibrio, más que la mano que se extiende frente a mí.
Yo no sé del movimiento, más que tus zigzagueantes bailes en el aire.
Yo no sé del vacío, más que la sensación de caer sin remedio y sin descanso.
Sin embargo nuestras manos se encuentran y se tienen.
GB. 2007
espinas
Y sangran los pies
de dar pasos sobre suelo inhóspito.
Las manos
de buscar otras manos entre cardos.
¡Y los ojos!
Duelen, inestables,
confundiéndolo todo.
Pero el corazón…
no tengo registro anterior a este dolor.
El cielo se abre
amenazante
sobre mí:
desnuda
descalza
a la espera.
GB.
anoche la noche
Anoche
la noche
en una ráfaga rasante
pasó.
Despojando mi suelo de baldosas
levantando la tierra de mi patio
quemando las flores de mi jardín.
Anoche
la noche
tuvo el sonido de un batir de alas
agitadas.
Y otras vez, nuevamente… esa sensación de ser otra diferente de mí.
¿estará el túnel oscuro plagado de pájaros muertos?
Y Alejandra P. dice:
“has construido tu casa
has emplumado tus pájaros
has golpeado al viento
con tus propios huesos
has terminado sola
lo que nadie comenzó”.
GB. 2009